¿Es posible proteger el planeta y, al mismo tiempo, generar empleo?
Las soluciones basadas en la naturaleza muestran que sí. Pueden ayudar a responder al cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la degradación de la tierra, mientras abren oportunidades de empleo en múltiples sectores. Según la OIT, hoy 63 millones de personas trabajan en este ámbito y, de aquí a 2030, podrían crearse hasta 32 millones de empleos adicionales.
Para que ese potencial se traduzca en resultados sostenibles, no basta con crear puestos de trabajo. Es necesario que sean empleos de calidad, con derechos, protección social, mejores condiciones de trabajo e inversión en competencias, en el marco de una transición justa.
Un planeta saludable y el trabajo decente deben avanzar de la mano. 








