Las normas del trabajo adquieren cada vez mayor importancia para el acceso a los mercados y la competitividad empresarial

BANGKOK (OIT Noticias) – Las normas del trabajo y las expectativas en materia de conducta empresarial responsable están influyendo cada vez más en el acceso a los mercados y a las cadenas de suministro, según un nuevo informe de la OIT que examina la evolución del entorno empresarial en Asia y el Pacífico.

Las empresas deben cumplir la legislación laboral nacional, al tiempo que deben responder a las expectativas de los compradores, los requisitos relacionados con el comercio y los marcos de conducta empresarial responsable. Estas exigencias suelen abordar las mismas cuestiones laborales mediante procesos diferentes, lo que genera solicitudes superpuestas de evaluaciones de riesgos, información sobre las cadenas de suministro y pruebas de las prácticas empresariales.

Basándose en investigaciones sobre las empresas y en datos y evidencias de la región, el informe destaca la demanda de herramientas prácticas y asesoramiento continuo para integrar las normas del trabajo en la contratación, las adquisiciones, la producción y la gestión de proveedores. Contar con sistemas separados para cada requisito puede aumentar los costos y la complejidad sin necesariamente mejorar los resultados laborales.

Las pequeñas empresas y los proveedores afrontan dificultades particulares para acceder a conocimientos especializados e interpretar las expectativas cambiantes. Las presiones comerciales pueden agravar estas dificultades, ya que los compradores exigen un mejor desempeño en materia laboral, al tiempo que solicitan precios más bajos y plazos de entrega más ajustados.

Las organizaciones de empleadores y las organizaciones empresariales desempeñan un papel estratégico para ayudar a las empresas a responder a estas exigencias. Pueden poner en común conocimientos especializados, prestar servicios prácticos y aportar la experiencia de las empresas a los debates sobre políticas. Sin embargo, las limitaciones de financiación, personal y capacidad técnica restringen su capacidad para responder a una demanda creciente.

Las conclusiones señalan una prioridad clara para el apoyo de la OIT: fortalecer la capacidad de estas organizaciones para vincular los conocimientos especializados en materia laboral con soluciones empresariales prácticas y una representación eficaz de los intereses empresariales en materia de políticas. El objetivo es ayudar a las empresas a gestionar requisitos superpuestos mediante sistemas coherentes que promuevan prácticas empresariales responsables y mejores resultados laborales.